Durante la pandemia del COVID-19 la mayoría de países en el mundo establecieron medidas de confinamiento domiciliario. Estas medidas, aunque efectivas contra la propagación del virus, han tenido consecuencias no deseadas sobre la convivencia en los hogares. Según la OCDE (2020), las niñas y mujeres corren un mayor riesgo de sufrir violencia durante períodos de cuarentena obligatoria debido a la falta de personas o recursos que normalmente pueden ayudarlas a prevenir o enfrentar situaciones violentas. Pasar más tiempo en casa y la inestabilidad económica y laboral son otros factores de riesgo en este contexto.

Publication type: 
Brief
Date: 
April 19, 2021
Country: 

Research